Las palabras se tropiezan en mi cabeza
sentimiento que escondido no puedo entender.
En la noche, el recuerdo de ti me pesa,
en el día, tu belleza solo quiero ver.
Me gusta soñar, en ese mundo
mi corazón se queda contigo,
mis labios besandote profundo;
saber la verdad es mi castigo.
Imagino el sabor de tus besos
casi siento el calor de tu cuerpo
el olor de tu cuello lo gozo,
mientras lejos estás de mi tiempo.
El día que te vea sabré si esto es real
sabré si, en verdad, vivimos de nuestros sueños,
soñé que llegaría contigo hasta el final
dormir la eternidad tendré, si esto es un engaño.
López Báez Rodrigo Mitchell